Si hubieses nacido de mi ombligo,
serías mi hijo. El viento no sopla: camina. Si naciste para nada,
nacerás para mí. ¿Nacías para sorprenderme? Hiciste nacer mi
mundo. Si nacieras simplemente, estarías naciendo constante. El
viento no habla: olvida. En la realidad no has nacido. Naces en
mi pensamiento.
Brenda M Ramírez
No hay comentarios:
Publicar un comentario