domingo, 7 de junio de 2015
Shiva
Que me pise Shiva, hoy que escribo. Que me golpee mi madre hoy que he hablado y que Dios baje a decirme que estoy equivocada. Mis versos a la letrina, que el amor me viole. Mis dedos en las estrellas, mi vagina en el sol, las lágrimas en los retratos, cuando parecía niño y usaba zapatos de tanque. Que nada quede, ni los deseos de llegar al mundo o de tocarte en el tercer sueño, sin sexo que complique ni profesión que distinga. Nada, ni el vapor o el recuerdo de mi primer llanto, que se diluya en los miles de nacimientos, con o sin bautismo, sin año, día o lugar. Que me aplaste Shiva, hoy que he escrito.
Brenda Marcela
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario