domingo, 31 de marzo de 2013

Evadné 2


Todo sucede en mi cabeza. Confrontación.

 “Hay una niña. Imagínate a un zombi de cinco años: esa soy yo. Pequeño adefesio que anhela volver con sus padres, que a veces quiere estar sola ¡pero vaya!, yo he crecido y ella está frustrada. Esa niña vive en mí. Saca de su saco recuerdos, me los avienta a la cara. Miedo. Me dice que tú no existes, que todo lo de ayer  es algo terminado, hoy todo valdrá madres. No hay cuentos de hadas en la realidad, ni reyes magos, menos amores eternos que en Disney pintan a través de las películas.  Ella lo ha sufrido y me lo repite mil veces. Tonta, estúpida me dice. Titubeo sobre el camino donde andaba. Donde era mujer con una dirección…”

Brenda Ramírez

lunes, 18 de marzo de 2013

Evadné1



EVADNÉ 1

Evadné, rota y absurda. Con amor y sueños que nadie puede ver.  Ilusiones y  fantasías anidadas en la mente, pululan como mosquitos sobre fruta. Pensamientos molestos chocan unos con otros. Recuerdos insistentes me hablan al oído: Evadné, soy yo: Ayer, el eco de tus pendejadas. Mírame…

Cuaderno de notas
26 enero
“Un día más.  Sol y luna, mujeres y hombres, muertes y nacimientos, yo, sigo viva.”

Hay un lugar donde el tiempo no cabe, donde no se violan mis sueños. Ahí puedo ser y hablar. La boca de Amor, el cuarto de Amor. También hay un sitio donde la esperanza y la desesperanza son la misma cosa. Mi vagina, la culpable de mi culpa y de mi placer, de mi alegría, de la nada.

1ro de febrero
 “Puta soledad. Putas tardes de luces tenues que arden. Maldita inseguridad que me arrastra. Estos días no soy yo, no me he reconocido en ningún momento, de ninguna manera. Ni infeliz, ni contenta, ni perra ni estudiante ñoña. Soy el despojo de mi terror. No me gustan los días, y a diario los vivo: despierto y duermo en un ciclo interminable hasta mi muerte, después vendrá la eternidad. ¿Qué resplandor me dará fuerzas? Tenía una seguridad, mas era endeble, se rompió. Después llegó Amor… 

Bren Ramírez

sábado, 16 de marzo de 2013

Sucia soledad

La habitación huele a tristeza,
sábanas con ácaros, cabello sucio,
nada de exigencias: reconfortante soledad.

El mundo cae, se hace pedazos.
Yo traté de rescatar a alguien, me pisaron la cara
lloré.
hoy estoy para zurcir el tiempo.
mañana volveré a destrozar mis dedos.


Brenda Ramírez
Hey, vaya que te he abandonado.
No queda mucho:
mi suciedad de días,
las palabras sueltas
diluidas en café.

La historia de un adefesio
y la mala ortografía
que me acecha
estoy olvidando...

Brenda Ramírez

viernes, 8 de febrero de 2013

Breve historia del caos



1
En el borde de mi hogar caen esferas y  animales, cocinan sus cabezas cuando por accidente, pensamos en ti todos los inmensos y estúpidos seres engendrados en el útero del caos.
2
Camino constantemente por los túneles, el vientre del infierno, creyendo eterno el espasmo de cada generación. Estoy hartándome. Molesto a las criaturas bellas de hocico de perla, comienzo a vejar sus ojos dulces y bocas plácidas, me aburre su aparición en la carretera donde se torció mi pie. Caigan del puente, les grito, caigan directo donde no hay luces blancas ni dientes.
3
Bebo saliva, pura baba, baba impura de los restos de las palabrotas de mi madre.  Me recuesto sobre la huella gris de la humanidad… mi gran yo se retuerce en la alfombra de cenizas, para seducir con sus lágrimas tu fantasía de macho. 

Brenda Ramírez

sábado, 12 de enero de 2013

Tengo palabras


Tengo palabras, ¿por qué habría de temerles? Que se lean o se ignoren, son mi único recurso para no delegarme a la demencia. Las palabras entrarán en cualquier vagina o en ningún pensamiento, guerreras repugnantes en las filas de algún verso, fuera de mí y al fin, mi propio deseo sucio e incompleto. El reflejo de la frustración intocable, y morirán, queridas, conmigo.

Brenda Ramírez

jueves, 10 de enero de 2013

Lloren, pero vengan


Llorar, maricones, llorar a lado de una casa vacía, un jardín y la enorme pelota roja denostando felicidad. La vida entera deglutiendo refresco, ¿qué más habrá? Llorar y encogerse en la sombra de los árboles: obras de arte con diez brazos,  cien dedos  y mil hojas. Llorar tan torpe e inexpresiva, en medio de la mugre que transpiran los horizontes. Hombres perdidos que conocen sus caminos. Yo no, ¿a quién diablos sigo?
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Desposeídos, ¿existimos? Pregunten por mí: nadie me sabrá. Perdidos, colegas, estamos en el espasmo de este tiempo. No hay lugar para florecer entre la indiferencia, soledad…          
Queridos, ábranme sus libros, sus brazos y las bocas con que acostumbran recitar —con que suelen cantar—. Ábranme las manos con que dan luz a la música o a las historias, átenme a ellas. Amigos, vengan a conocerme, yo les abro mi alma pútrida, desesperada pero sincera, vaguen pero vengan, los busco, vengan.

Brenda Ramírez

martes, 25 de diciembre de 2012

Lenguaje


Jamás encontraré el lenguaje perfecto
Para llevarte a la cúpula
De mi ridículo dolor
Ni para hacerte olvidar tu propia existencia
Cuando me oigas gemir de placer escalofriante
De mis celos de niña y de bestia
Jamás para hacer entender a nadie       
El miedo al fuego en las entrañas
Al abrazar el odio y rendirse al terco amor
Mientras los dedos de sirena
Se meten en lugares inusuales
Y se vomitan verdades
Jamás encontraré el lenguaje ideal
Para que saborees mi gozo al hacer el mal
Ni para que entiendas lo que hiere
Ser un engendro de grandes ojos
Que no se complace con nada
Y tiene amoríos con la desesperación
Jamás hallaré el lenguaje diáfano
Para que puedas sentirme
Tan caliente y tiesa
Tan fría y blanda en el interior
Sin equilibrios
Sin inútiles rezos que ignore algún dios
No he de hacerte saber
Con ningún lenguaje de ensueño
El fondo en el que caigo cada año
Cada vez más lejano
Con los cerdos revolcándose en mi cabeza
Con la suciedad amorosa
Y la vida derramándose en mis pechos
Sonrío a tus insignias
Recibo la suave muerte

Brenda Ramírez


jueves, 20 de diciembre de 2012

Seré invierno


Seré invierno
Para cubrirte de escarcha
Sin ardor
Sin explosiones al alba
Lloveré seco
Para que no te duela
Y olerás humedad
Que te hinchará el corazón
Mis labios
                    a millones de horas
                                                         atravesando mares
Son inútiles
No llegaron hoy a ti
Se pierde mi aliento
Impregnado de adiós
Se rompe mi boca…
Las guerras no entienden

Brenda Ramírez