sábado, 19 de octubre de 2013
Mujer
Niña, soledad entrante
fracaso de mujer occidental,
pequeño púlpito y cacho de historia
estómago con raíces
atadas para la inexistencia
¿ acaso alguien pensó
en darte placer?
a veces el cariño es caro
y la insistencia, vasta.
Drama en cada desayuno
y antes de decir adiós,
porque la enseñanza embustera
no pudo hacerte mujer
con eme mayúscula,
la niña, te comió el rostro
y buscó a papá,
la niña te jaló las manos
y se deformó en tu alma.
Te deletreas
como un patrón incompleto
sin arreglo ni término,
y para andar en lo correcto
bastó sonreír diligente
mujer, con pies que cruzan
las fauces inútiles del amor,
lloras de locura que no sirve
te aparta
eres demasiado descontrol
para ver el mundo
eres insuficiente para sentir
más allá de ti.
Serás cal, por fin estable
tan próxima y lejana
con dioses en un grito.
Brenda Marcela
viernes, 18 de octubre de 2013
Tercer mundo
En el tercer mundo somos muchos, eso dicen, y somo ignorantes (señalan también). Somos morenos como quema el sol, un poco zombis (¿o un poco muertos?), y tan trágico suena el cuento que cerramos las ventanas, cubrimos los oídos y hablamos a los cielos. ¿Cómo no íbamos a buscarlo y maniatarlo? ¡Qué necesidad de él! : Amor en la casa, en las calles, en la escuela, en la oficina, en la mañana, a las seis, amor y muchos hijos. Adiós quemazón del día, apártense alimañas: mi reflejo.
El amor, salvación de los tercermundanos, salvación, pero sin el formato de telenovela, sin tomarse en serio las tragedias, que yo no mato por amor, prefiero amar la muerte sin llenarme de drama, que sobra, ¡mierda!, vaya que sobra.
Brenda Ramírez
El amor, salvación de los tercermundanos, salvación, pero sin el formato de telenovela, sin tomarse en serio las tragedias, que yo no mato por amor, prefiero amar la muerte sin llenarme de drama, que sobra, ¡mierda!, vaya que sobra.
Brenda Ramírez
jueves, 12 de septiembre de 2013
Deletrearía tu nombre en mi último sueño
Deletrearía tu nombre en mi último sueño,
besaría los resquicios de tu carne, sabría letanías agridulces para adornar
nuestra retirada. Caminaríamos juntos antes del manicomio. (Tus pasos son yerba
nociva que he seguido desde aquél martes). Lo haría si tuviese certeza, si
volase sin a alas. Haré maravillosa tu orilla de existencia.
Brenda Ramírez
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Vomité existencia
Sorbe lo que de mí queda
la noche no tiene sentido
jamás como hoy vomité existencia
ensucié mi sombra, quedó harta
de escucharme hablar
veinte años, deglutir lo mismo
¿vienes?
......
Me diluyo en el vacío. Ahogada en mi propia boca.
Lo sé: mañana te abrirán las piernas
cualquier momento es bueno
para dividir el dolor y compartirlo,
llenarse de sucios suspiros.
......
Mi casa para el olvido
santo lugar para fornicar
dejar de caminar con miles a los lados
y sus ojos al cielo.
Mi casa ya no es mi niñez
ni mi refugio,
niñez rota de humedad
bendición de demonios
(puros azulejos y hologramas).
la noche no tiene sentido
jamás como hoy vomité existencia
ensucié mi sombra, quedó harta
de escucharme hablar
veinte años, deglutir lo mismo
¿vienes?
......
Me diluyo en el vacío. Ahogada en mi propia boca.
Lo sé: mañana te abrirán las piernas
cualquier momento es bueno
para dividir el dolor y compartirlo,
llenarse de sucios suspiros.
......
Mi casa para el olvido
santo lugar para fornicar
dejar de caminar con miles a los lados
y sus ojos al cielo.
Mi casa ya no es mi niñez
ni mi refugio,
niñez rota de humedad
bendición de demonios
(puros azulejos y hologramas).
sábado, 24 de agosto de 2013
Cadáveres a la orilla
Mi alma es hoy,
una cascada interminable
una cascada interminable
con cadáveres a la orilla
y cabelleras flotantes,
animales sedientos viéndome correr
sin poder llevar a los muertos
a donde les corresponde.
Hoy mi alma es un río turbio
infinito dentro del amanecer
temblando de placer por las lenguas
que depositan en mí su esperanza.
Brenda Ramírez
lunes, 19 de agosto de 2013
Callará mi voz dos veces
Callará mi voz
ésta que regurgita y carraspea
no más palabras ni sueños que se tuerzan
ni pesadillas que vuelen.
Un día, sin que te tome del cuello
y gima en tu garganta,
callará mi voz antes de morir
cementerio de silencio,
mas la advertencia nadie la advierte,
seré muda, sin líneas melancólicas
sin odio perpetuo,
creerán que soy respetuosa
no amigos, sólo habré callado
por vez primera.
Nada de niños comiendo de mí,
ahora sí vendrá la muerte,
alimentaré la esquina que conjunta la historia
al ladrillo donde dormirá el sarnoso,
callará mi voz dos veces.
Brenda Ramírez
sábado, 10 de agosto de 2013
¡A masticar pan remojado en té!
¡A masticar pan remojado en té! Mi pasatiempo favorito. Recuerdo al gordo del camión, sus nalgas no caben en el asiento. Lo he visto nueve veces en mi vida con el volante en las manos, tengo compasión. Recuerdo el olor a fierro, brinquitos en el microbús, calles de mota, ojos a través de un vidrio quebrado.
Muerdo el orégano y la sopa la corto en dos ¿Por fin en casa? Sólo hasta que llegue mi verdugo.
Adiós a la música de Arjona. Hace años que revolcó a la misma gata tres mil veces, en todas las posiciones la hizo maullar.
Silencio.
Disfruto de los ojos desorbitados, la lengua dura, el golpe rítmico, la próxima generación que gruñe en mi vientre. Cállate, le insisto a mis impulsos de madre.
Debo escribir. Nada de ciencia, ni de lamentos: ¡Gocemos en mi penumbra, yo robé todas las luciérnagas de la Sierra Negra!
Llévate al culo, preciada existencia, a los corazones rotos.
Chocolate caliente, arden mis encías. Tengo una petición a la muerte: espero que me presente a Sylvia, no importa cuando.
Brenda Ramírez
Muerdo el orégano y la sopa la corto en dos ¿Por fin en casa? Sólo hasta que llegue mi verdugo.
Adiós a la música de Arjona. Hace años que revolcó a la misma gata tres mil veces, en todas las posiciones la hizo maullar.
Silencio.
Disfruto de los ojos desorbitados, la lengua dura, el golpe rítmico, la próxima generación que gruñe en mi vientre. Cállate, le insisto a mis impulsos de madre.
Debo escribir. Nada de ciencia, ni de lamentos: ¡Gocemos en mi penumbra, yo robé todas las luciérnagas de la Sierra Negra!
Llévate al culo, preciada existencia, a los corazones rotos.
Chocolate caliente, arden mis encías. Tengo una petición a la muerte: espero que me presente a Sylvia, no importa cuando.
Brenda Ramírez
domingo, 7 de julio de 2013
Caos
El romanticismo suicida nos hizo un guiño, tú me miraste
para reír. Masticaste mi origen y desechamos el drama. Nada de muerte ni
alcohol en las lágrimas. Toda la basura de tus vecinos la soñamos en sus culos
¡para que aprendan! (risas). Asimétrica me concibió el mundo, ¿de qué otra
forma habríamos de entendernos?
Imperfecciones asidas a la cama, repasamos algunos recuerdos con
aguijón, reímos más. Las vibraciones matemáticas irrumpieron nuestros
pensamientos, todo es perfectamente vertical,
todo para el cielo prometido y para los puños erguidos en la victoria. Nos
tragaba el mundo y sus relojes imprescindibles, nos comía la tierra con sus
millones de años, los miedos de cada
hombre tocaban la ventana. Carcajadas, nadie abrió jamás.
Brenda Ramírez
Volcanes
Dijiste que descubriéramos los volcanes, el signo latente de
nuestra estirpe. Resbalaron las leyendas de tu lengua. El mundo no se detuvo ni
un instante, ni el tiempo que inventamos, ni los deberes o las trayectorias, ni
el caos cerró la boca, todos prosiguieron: Valeria en su bicicleta, mamá cocinó
arroz, dos arrugas más para mí y la abuela, el olvido sacudió la tarde frente
al teléfono, tu hermana lloró entre los comerciales de televisión, el reloj dio
señales de vida tica, tac, las seis; el sol ruborizado caía, un gato agonizaba. Me precipité a
las leyendas, entre viejos dioses y serpientes. De tu lengua brotaron adioses.
Brenda Ramírez
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